El “Buenos días” polaco

Polonia, si lo comparamos con España, tiene muchas similitudes y también bastantes diferencias en cuanto a costumbres y formas de ser de la gente se refiere. Esta entrada trata sobre cuando nos encontramos a alguno de nuestros vecinos en el portal de casa o en el mismo ascensor y amablemente les decimos o les deseamos los buenos días, que en polaco se dice “Dzien Dobry“, y no siempre recibimos la misma respuesta.

Cuando nos encontramos con alguno de nuestros vecinos en el edificio donde vivimos, lo normal es decir “Hola“, “Buenos días/tardes/noches“, “Hasta luego” o “Adiós” les conozcas o no. Eso es lo que yo pensaba antes de venir a vivir a Polonia, pero ya viviendo aquí veo que no todo el mundo es así. Seguro que estarás pensado que “vaya tema del que hablar, qué más da que te den los buenos días o no, no tiene importancia“, pero a mí es una de las cosas que más me ha chocado. ¡Será porque yo desde que tenía dos años iba saludando a todo el mundo!

Antes de nada quiero indicar que no voy a meter a todos los polacos en el mismo saco porque sería injusto por mi parte, hay gente muy educada y te saluda amablemente y otra gente que merece un zapatillazo en toda la boca, así de claro.

Dicho esto, tengo que decir que aquí en Polonia por norma general, si la gente no te conoce de nada aunque viváis en el mismo edificio, no intercambia ninguna palabra contigo salvo que le sueltes el “Buenos días” en la cara y no le quede otra que contestarte, pero aún así hay algunos que ni te contestan, te lo digo por experiencia. A mí me ha ocurrido de encontrarme con todo tipo de gente.

Señores cincuentones que les saludas educadamente o les abres la puerta para que pasen y no te dicen nada (estos son los que se merecen el zapatillazo), otros que emiten un sonido como si de un rumiante se tratara pasando por gente educada que se saluda cordialmente hasta llegar a algún señor o señora mayor que te desea “un maravilloso día de corazón para toda la familia“, tal cual os lo digo. Estas situaciones se pueden trasladar también a cualquier sitio público véase teatros, cines, cafeterías, restaurantes, etc…

Por último quiero contaros lo que me ha ocurrido hoy subiendo en el ascensor. Estaba hablando con mi mujer en español y también estaba un chico polaco de nuestra edad más o menos. Cuando llegamos al piso donde se tenía que parar el mozo, al salir se despide con un “Adiós” en un perfecto español. Os podéis imaginar nuestras caras de sorpresa, lógicamente le contestamos como correspondía entre carcajadas.

Como dice mi abuela, de todo hay en la viña del Señor.

Pues eso amigos, “Adiós” y “Qué tengáis un buen día“.