El arte de comer: España y Polonia

La verdad es que llevo mucho tiempo queriendo hacer esta entrada y, después de estar varios años viviendo en Polonia, me he animado a compartir con vosotros la siguiente reflexión. Se trata, como podéis ver en el título, del arte de comer. Y es que el concepto de “arte” no se entiende igual en España que en Polonia. A continuación, te voy a dar mi punto de vista al respecto y con el cual no tienes que estar de acuerdo al 100%, simplemente es mi opinión (que os veo venir ;)).

Para empezar, tengo que confesar que me encanta tanto la gastronomía polaca como, por supuesto, la española, cada una tiene su estilo, sus comidas buenas y no tan buenas, pero, al fin y al cabo, disfruto de ambas. Pero mi reflexión no va por ahí, no va por desmenuzar cada una de las dos cocinas las cuales muchos ya conocéis, sino a lo que voy es a cómo disfruta o cómo se comporta la gente de un país y de otro cuando se sientan a la mesa. Y por supuesto, las siguientes afirmaciones estoy seguro de que no ocurren siempre de la misma forma en ambos países, pero después de muchas observaciones, estoy en mi derecho a exponerlas.

En España, normalmente, cuando llega la hora de la comida o de la cena, nos sentamos en la mesa, disfrutamos de la comida, comentamos si está buena o no, hablamos de nuestras cosas, de los temas que nos preocupan, vemos la televisión de vez en cuando y finalmente damos paso a “la sobremesa” donde intentamos ordenar un poco el mundo antes de levantarnos. 😉

En Polonia, en cambio, a la gente que he conocido no le gusta pasar tanto tiempo en la mesa, únicamente se sientan, comen lo que haya en ese momento (alguno lo hace a la velocidad de la luz, no vaya a ser que venga otra persona a comerle el plato), hablan cuatro cosas y se levantan a hacer otras tareas. Como yo siempre digo, «se sientan y comen porque tienen que comer algo, que si no, ni hacen ese esfuerzo» 😀 . Y esto lo he hablado con muchos polacos con los que trato a diario y me lo confirman sin ningún problema porque, sinceramente, no es un problema, no es que sea mejor o peor estar más o menos tiempo en la mesa, cada uno es muy libre de hacer lo que quiera, faltaría más… Yo lo comento porque habiendo vivido la mayor parte de mi vida en España, me llama la atención y me da un poco de pena que, al ritmo tan vertiginoso que vivimos actualmente que no tenemos tiempo para nada, aquí no haya un par de momentos al día en los que toda la familia o entre amigos se sientan en la mesa y se pongan a conversar tranquilamente sobre lo que sea mientras degustan los ricos platos que existen en este país.

Como aclaración quiero decir que esto que he dicho anteriormente NO ocurre para nada en las grandes celebraciones como pueden ser la Navidad, la Pascua, los cumpleaños, los bautizos o las bodas y en esos eventos se pueden ver cómo disfrutan los polacos alrededor de una buena mesa.

Lo que sí que es cierto es que la sociedad polaca va cambiando y va dejando atrás los difíciles momentos por los que ha pasado viéndose un cambio social, económico y cultural grande, se están abriendo muchos más restaurantes donde se pueden degustar también comidas de otras partes del mundo y van entendiendo poco a poco lo que para los españoles consideramos un arte: ese momento de sentarse en la mesa y disfrutar tranquilamente de cada bocado sin prisa alguna.